Robar una cuenta de ChatGPT puede exponer información personal y laboral
ESET advierte sobre los riesgos de los accesos no autorizados y recomienda reforzar las medidas de seguridad.
El uso de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT se ha extendido a diferentes actividades cotidianas: desde consultas personales y organización de viajes hasta la elaboración de documentos, análisis de información y tareas laborales. Sin embargo, toda esa actividad también puede convertirse en un riesgo si una cuenta cae en manos de delincuentes informáticos.
Una advertencia de la empresa de seguridad informática ESET Latinoamérica señala que el robo de una cuenta de ChatGPT puede tener consecuencias que van mucho más allá de la posibilidad de que otra persona lea las conversaciones. El alcance del problema depende de la información que el usuario haya compartido, las funciones que tenga habilitadas y los servicios que estén conectados a la cuenta.
Entre los principales riesgos está la exposición de datos personales, documentos laborales, información médica, proyectos confidenciales y otros contenidos incluidos en conversaciones o archivos compartidos. Esa información también podría utilizarse para preparar engaños más convincentes, suplantar identidades o afectar a terceros cuando se han compartido contratos, documentos internos o datos de clientes.
Otro riesgo aparece cuando la cuenta tiene conectadas herramientas o servicios externos. Dependiendo de los permisos habilitados, un atacante podría utilizar determinadas funciones, como enviar correos electrónicos o consultar documentos laborales. Incluso podrían generarse gastos no autorizados si la cuenta tiene acceso a servicios de pago o recursos facturables.
ESET identifica tres situaciones frecuentes que pueden facilitar el acceso: mensajes falsos o phishing que buscan robar las credenciales; contraseñas repetidas en diferentes plataformas; y dispositivos comprometidos o sesiones que quedaron abiertas en equipos compartidos o perdidos.
Si se sospecha que alguien ingresó sin autorización, la recomendación es actuar rápidamente: cambiar la contraseña por una nueva y exclusiva, cerrar todas las sesiones activas, revisar la actividad de la cuenta, activar la autenticación de dos factores y contactar al soporte oficial de OpenAI si no se consigue recuperar el acceso o persiste la actividad sospechosa.
La empresa también recomienda no compartir contraseñas, datos financieros ni información confidencial; utilizar claves diferentes para cada servicio; revisar los permisos de las aplicaciones e integraciones conectadas; mantener actualizados los dispositivos y navegadores; y desconfiar de mensajes urgentes o inesperados.
La advertencia deja una enseñanza importante: aunque ChatGPT puede ser una herramienta útil para el trabajo, el estudio y las actividades personales, también requiere responsabilidad en el manejo de la información. Lo que se comparte en una conversación digital puede contener datos que, en manos equivocadas, comprometan la privacidad y la seguridad de una persona.
Fuente: ESET Latinoamérica. Comunicado del 29 de octubre de 2026.


























































































































































































































































































































