DE CORONADO AL CINE INTERNACIONAL: LA HISTORIA DE NAYURIBE MONTERO

Una coronadeña que ha participado en importantes producciones internacionales y este año fue nominada al Premio Ariel 2026 por su trabajo.
Cuando una película llega a las grandes pantallas, detrás de ella existe el trabajo de profesionales que pocas veces aparecen frente a las cámaras. Una de ellas es Nayuribe Montero Jiménez, quien aunque desde hace aproximadamente cinco años reside en México y su profesión la ha llevado a recorrer distintos países, fue en San Antonio de Coronado, donde creció y comenzó a construir su historia.
Nayuribe es una diseñadora de sonido, sonidista y su trabajo consiste, entre otras funciones, en registrar el sonido durante los rodajes, captar las voces de los actores y los ambientes, controlar interferencias y posteriormente participar en procesos de edición, limpieza y mezcla.
Se ha desempeñado como sonidista de director de ficción y documental desde hace más de una década. Su carrera la ha llevado a trabajar en producciones de América Latina, Norteamérica, el Caribe, Asia y Europa. Sus trabajos han llegado a festivales tan importantes como Venecia, Rotterdam, Locarno, San Sebastián, Toronto, Biarritz, Hot Docs y Visions du Réel.
Uno de los reconocimientos más recientes llegó con la película “Aún es de noche en Caracas”, dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás. La producción tuvo presencia en festivales internacionales y el equipo de sonido, integrado por Nayuribe Montero, Antonio Porém Pires y Lena Esquenazi, recibió una nominación al Premio Ariel 2026 en la categoría de Mejor Sonido.
Una niña curiosa
Nayuribe y su familia llegaron a Coronado, procedentes de Pérez Zeledón, cuando la niña tenía 3 años de edad y desde pequeña mostró una enorme curiosidad y facilidad para aprender. A los cuatro años ya estaba vinculada al teatro y a los siete participó en el programa educativo de radio “»Coko and Rainbow»”, compartiendo aquella experiencia con figuras como Rubén Pagura y María Pretiz.
Ella estudió parte de su primaria en el CEEN (Centro de educación y estimulación al niño), luego en quinto grado entró al Conservatorio Castella de donde salió graduada en teatro y folclor
Su infancia transcurrió entre libros, música, teatro y las cabinas de luces y sonido, influenciada también por su madre, Lourdes Jiménez Sancho, quien durante 18 años trabajó en varias áreas del teatro.
Su formación continuó en la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica, donde estudió Artes Dramáticas y Comunicación, además de completar posteriormente una Maestría en Comunicación y Desarrollo.
También fue docente de la UCR, donde impartió cursos relacionados con producción de audio y manejo profesional de la voz, y dio clases de teatro en Costa Rica Christian School.
Pero su camino profesional la llevaría todavía más lejos. Fue seleccionada para estudiar sonido durante tres años en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, una reconocida institución de formación cinematográfica latinoamericana. Años después regresaría a la misma escuela, esta vez como profesora.
Así, la trayectoria de aquella joven de San Antonio de Coronado comenzó a adquirir una dimensión internacional.
Trayectoria
Aparte de la nominación en los premios Ariel, Nayuribe ya acumula importantes reconocimientos. En 2024 recibió el Premio Ícaro Centroamericano a Mejor Sonido por “La hija de Lázaro”, dirigida por Gustavo Fallas.
También ha participado en producciones como “Aurora”, de Paz Fábrega; “Solo la luna comprenderá”, estrenada en Locarno; “Niñas Escarlata”, “Nuestro Cuerpo es una Estrella que se Expande” y “Your Touch Makes Others Invisible”, entre otras.
Su trayectoria profesional también la ha llevado a importantes programas internacionales. Fue seleccionada para Talents Guadalajara, participó en una residencia internacional de cine en Italia, recibió una beca para Media Sound Hamburg, en Alemania, y en 2026 fue seleccionada para Berlinale Talents, uno de los programas internacionales de formación y desarrollo vinculados al Festival Internacional de Cine de Berlín.
Coronadeña
Aunque actualmente vive en México, Nayuribe continúa regresando a Costa Rica varias veces al año para participar en producciones cinematográficas y trabajos relacionados con el sonido.
Nos cuenta doña Lourdes que aprovechan para andar por Coronado, les gusta visitar la Feria del Agricultor y sentarse en el parque a disfrutar de un granizado. A sus 37 años comparte su vida en México, con su esposo que se llama Hans Astrik, peruano, guionista, y que se graduó también en Cuba, en la misma escuela que ella.
Nayuribe también tiene una hermana se llama Nayubel ese nombre y el de ella son de princesas indígenas chorotegas, nos cuenta su madre.
Hoy, el nombre de Nayuribe Montero aparece en los créditos de películas internacionales y nacionales y ella es una de tantos coronadeños que salieron de este cantón siguiendo su vocación y, en este caso, con estudio, disciplina y talento, terminó llevando el nombre de su tierra y el talento costarricense a grandes pantallas en el mundo.

Gracias a su trabajo, Nayuribe ha conocido muchos países, gente y diferentes culturas, lo que le ha permitido crecer como persona y profesional.

Ella viene varias veces al año para compartir con su familia; acá con su madre Lourdes Jiménez.


















































































































































































































































































































