El adolescente y su vida interior

Carolina Blanco Vargas
Para El Coronadeño Hoy

La etapa adolescente atraviesa muchos cambios profundos a nivel físico, emocional, social y de identidad. Cada joven enfrenta presiones constantes, experimentan cargas por los estímulos digitales como lo son las redes sociales, y buscan sentido y motivación en aspectos externos, que no ayudan a tener proyectos de vida con sentido.
Ellos requieren acompañamiento para la búsqueda de su identidad, para potenciar la autoconciencia y el autoconocimiento, además de tener herramientas que faciliten la construcción de sus habilidades y talentos, donde interioricen, analicen, se detengan, se desconecten de esos estímulos externos y se unan más a sí mismos, a su esencia y experiencias vividas.
Para que los adolescentes vayan potenciando la autoconciencia es necesario que tomen en cuenta que su vida es un don, que se cuestionen cómo están, qué quieren, qué piensan, qué emociones o sentimientos llevan dentro, estar conscientes de que no pueden ser títeres de las expectativas de otros, de las modas, de los miedos, de las redes sociales, de las presiones de los pares, de la aceptación superficial.
En el caso del autoconocimiento, tomar en consideración qué significa conocer las propias capacidades y los límites, aceptando con realidad su propio contexto, dejando de lado los miedos irreales que los paralizan; muchos jóvenes acumulan conocimientos valiosos, pero no son capaces de reconocer su talento real, su verdadero valor, su historia personal, sus vulnerabilidades y sus motivaciones diarias, no tienen habilidad para relacionarse con otros, y su inteligencia emocional se ve perjudicada, ya que no pueden tolerar la frustración, no encuentran sentido a las dificultades, se da un vacío existencial, aparecen las depresiones, ansiedades, sus valores profundos son manipulados, y su espiritualidad es puesta en último plano, cuando debería ser aquella dimensión que da esperanza, fe y conexión personal.
Tengamos presente que la adolescencia es una etapa muy bonita, llena de crecimiento y oportunidad, y al mismo tiempo de crisis, de conformación y de presión de pares.
Muchos adultos son el ejemplo para seguir de los adolescentes; por ello es importante que como responsables aprendamos a ser ejemplo de amor, compresión, de creencias, de trabajo profundo acompañando desde el interior, desde la convicción de una vida plena, con pruebas a enfrentar, pero con la capacidad de levantarse y de empezar las veces que sean necesarias para crecer y demostrar todo lo que tenemos a lo interno.
Los jóvenes requieren educación desde la interioridad, que se formen como ciudadanos integrales, capaces de decidir por ellos mismos, resilientes, más conectados con el sentido de vida, que se escuchen, que contribuyan al mundo sin dejar de lado sus valores, capacidades y originalidad personal.
Licda. Carolina Blanco Vargas
Psicóloga. Para consultas: 8846-7110




























































































































































































































































































