Un milagro llamado sobriedad: En Coronado hay una puerta abierta para quien quiera dejar el alcohol atrás.

Muchos lo consideraban imposible, pero al final lo lograron; otros lo vieron posible, pero se quedaron en el camino, todo porque la cura no está en ninguna parte más que dentro de la propia víctima y su capacidad y decisión de decir ¡Alto! ¡Ya fue suficiente!
El alcoholismo es un cáncer que afecta a nuestra sociedad producto de una droga que, paradójicamente, se puede obtener hasta en las pulperías.
Gracias al programa de Alcohólicos Anónimos (AA) millones de personas están en recuperación en el mundo y Coronado no es la excepción con cuatro agrupaciones; una de ellas, Grupo Central Coronado, celebrará ahora en julio 36 años de llevar esperanza a personas y familias afectadas por el alcoholismo.
Prácticamente desde 1974, fecha en que se formó el primer grupo AA en Coronado, el Labrador, muchos vecinos de Coronado han pasado frente a lugares donde se reúnen los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA) sin imaginar las historias que guardan sus paredes. Historias de dolor, pérdidas, vergüenza y desesperación, pero también de recuperación, reconciliación y esperanza.
Para quienes integran estos grupos, dejar de beber no es simplemente abandonar un hábito. Es recuperar la vida.
«Para nosotros esto es un milagro», dice uno de los miembros entrevistados. «No es para quien lo necesita, sino para quien realmente quiere cambiar. Hay que ser honrado con uno mismo, aceptar la ayuda de Dios y tener la voluntad de seguir adelante».
Este año el Grupo Central Coronado celebra su 36 aniversario, una fecha especial para una agrupación que durante más de tres décadas ha acompañado a hombres y mujeres en el difícil camino de la recuperación (Ver actividades conmemorativas al final del texto).

Vivirlo en silencio
Reconocer que se tiene un problema con el alcohol suele ser el paso más difícil.
«Lo que más cuesta al principio es declararse alcohólico. Muchas veces uno no acepta serlo», comenta otro integrante.
Las historias son distintas, pero comparten un mismo patrón. Algunos comenzaron a beber en la adolescencia, otros en la juventud. Uno de los entrevistados recuerda que inició a los 14 años y pasó años enteros consumiendo alcohol de forma ininterrumpida.
«Si no hubiera aparecido AA, yo no me hubiera salvado», afirma.
Muchos llegan a estos grupos enviados por familiares, patronos, jueces o instituciones. Sin embargo, los miembros coinciden en que ninguna ayuda funciona si la persona no toma su propia decisión.
«Esto no depende de la familia. Depende de la aceptación de quien tiene el problema».
Esa realidad explica por qué, pese a los esfuerzos de divulgación, no siempre es fácil atraer personas al programa.
«Hemos repartido hasta cien volantes y no llegó nadie. La gente sabe que existe la ayuda, pero tomar la decisión cuesta muchísimo».
Más que dejar de beber
En Alcohólicos Anónimos se trabaja mediante el conocido programa de los 12 pasos, cuyo primer principio consiste en admitir la impotencia ante el alcohol.
Sin embargo, los miembros aseguran que el problema va mucho más allá de la bebida.
«Muchas veces dejar de tomar no resuelve nada si no tratamos esa vida ingobernable que llevábamos. Uno se da cuenta de que había perdido el control de muchas cosas».
Las reuniones permiten compartir experiencias, escuchar testimonios y acompañar a quienes llegan por primera vez. Las personas nuevas pueden asistir simplemente a escuchar.
Una figura fundamental es la del padrino, un miembro con más experiencia que acompaña al recién llegado en sus primeros pasos dentro del programa.
«Un buen padrino es muy importante. Ayuda a mantener el ánimo y a no abandonar».
Las familias también sufren
Quizás una de las reflexiones más conmovedoras que surgen de las conversaciones con los integrantes tiene que ver con el tiempo perdido.
«Tomar una decisión a tiempo permite que personas como las madres puedan ver la sobriedad de sus hijos. Muchos otros logran recuperarse cuando sus mamás ya están en el cielo y se fueron sufriendo por nuestro alcoholismo».
Las palabras generan un silencio difícil de ignorar.
Porque detrás de cada persona que lucha contra el alcoholismo suele haber una familia que también ha sufrido las consecuencias de la enfermedad.
Por eso los grupos hacen un llamado a la comunidad a comprender que el alcoholismo no es un problema exclusivo de quien consume, sino una situación que impacta hogares enteros.
También advierten sobre prácticas que, aunque parecen actos de solidaridad, pueden prolongar el problema.
«No dar dinero a los “borrachitos” es una forma de ayudar. Muchas veces ese dinero facilita que continúe el consumo y retrasa la decisión de buscar ayuda».
Coronado y su historia con AA
El primer grupo de Alcohólicos Anónimos en Coronado fue Grupo Labrador, fundado en 1974 y que permaneció activo durante más de medio siglo antes de cerrar sus puertas.
Con el paso de los años han existido varios grupos en el cantón. Actualmente permanecen activos cuatro, integrados por hombres y mujeres de distintas edades.
Aunque durante décadas la mayoría de miembros eran personas mayores, los grupos han observado una mayor participación de jóvenes y mujeres.
Según los entrevistados, los grupos no desaparecen por problemas económicos.
«Los grupos no se cierran por falta de dinero. Se cierran cuando dejan de seguir los principios».
Actualmente se estima que en Coronado participan más de un centenar de personas en los diferentes grupos. A nivel nacional existen más de 5.000 miembros activos distribuidos en cientos de grupos.
Al final, el mensaje que los miembros de AA quieren transmitir es sencillo: nadie puede obligar a una persona a cambiar, pero siempre habrá una puerta abierta para quien decida buscar ayuda.
Y para muchos de ellos, esa decisión significó volver a vivir.
¿Dónde funcionan los grupos en Coronado?

Si usted tiene problemas con el alcohol, este podio espera por usted, tras una decisión honesta y valiente.
Grupo Central Coronado
Planta alta del edificio ubicado al costado sureste del Banco de Costa Rica de Coronado.
- Martes y jueves: 7 a 9 p.m.
- Sábados y domingos: 4 a 6 p.m.
- Contactos: Antonio 8830-9240 / Salomón González 8496-1164
Grupo Alegría en mi Corazón
San Antonio de Coronado, contiguo al salón comunal (200 metros sur de Pan X Kilo).
- Martes y viernes: 7 a 9 p.m.
- Contacto: Miguel Ramos 8370-1524
Grupo El Pescador
Frente a Panadería San Rafael. De la Escuela de San Rafael 500 metros este y 100 metros norte.
- Martes y viernes: 7 a 9 p.m.
- Contacto: Jimi 8306-2472
Grupo Sinaí «Serás lo que quieres ser»
Barrio Sinaí de Coronado, contiguo al parque #2.
- Lunes y jueves: 7 a 9 p.m.
- Contacto: Andrés 8626-0531

Este es el local de AA en San Antonio, contiguo al salón comunal.
Actividades por el 36 aniversario (Grupo Central)
El Grupo Central Coronado realizará actividades especiales entre el 6 y el 11 de julio, con reuniones preliminares de 7 a 9 p.m. en El Palenque para personas interesadas en conocer qué es Alcohólicos Anónimos o que enfrentan problemas con la bebida.
Además:
- 11 de julio: Reunión de mujeres, de 2 a 6 p.m., en El Palenque.
- 12 de julio: Reunión de divulgación abierta al público, de 2 a 4 p.m., también en El Palenque.























































































































































































































































































