OPINIÓN DEL DIRECTOR-Tristeza deportiva
Ver el tremendo esfuerzo que tuvieron que hacer nuestros deportistas y quienes colaboraron con ellos para que pudieran ir a Juegos Nacionales, después de un año sin comité de deportes, y lo que es peor, ver a atletas coronadeños ganando medallas para otros cantones, realmente nos desanima.
La pregunta es qué pasa en el Concejo Municipal, donde, desgraciadamente, no se toman decisiones, sino que se discute eternamente. Lo del comité de deportes viene desde el 2024 o antes, primero con lo de los presidentes Alexander Meneses, Gustavo Zeledón, Francisco Ortiz, en su momento separados sin que se conozca a nivel de concejo una resolución favorable o desfavorable sobre ellos; se pusieron medidas cautelares, las últimas en diciembre del 2024, pero hoy, 57 semanas, 57 sesiones municipales después (sin contar las extraordinarias), no hay resoluciones, no hay comité de deportes, no hay culpables ni inocentes, no hay solución para los entrenadores que se acercan al año sin cobrar el salario, no hay decisión de a quién darle el estadio El Labrador, después de más de un año que no se renovó el convenio con Uruguay.
No sé si me entienden, cómo es posible que un concejo que sesiona todos los lunes 5 horas, de 7 p. m. a 12 medianoche, que, multiplicado por 57 sesiones, suma 285 horas de discusión (sin contar el tiempo en extraordinarias), no aterrice y tome decisiones, estas y todas las que necesita nuestro cantón para salir adelante.
Este es un concejo de los mil pleitos no resueltos que se discuten una y otra vez todos los lunes: que no hay abogado, que no había secretaria, que me habló muy feo, que me hizo caras, que se estaba riendo, que el horario de los técnicos, que la moción esta, que la moción otra; por el amor de Dios, ya casi llevan dos años de sesionar. ¡Aterricen!
Volviendo al comité de deportes, estamos de acuerdo en que, ya que se han tomado año y medio, se debe elegir un buen comité de deportes (que ahora debe ser de 14 miembros), pero, háganlo y que se pongan a trabajar.
Lo siguiente es una carta de un padre de familia, sobre su hijo, que tuvo que irse a otro cantón a ganar medallas porque los entrenadores de Coronado no tenían licencia, y no había comité de deportes ni nadie que se diera cuenta y solucionara a tiempo esa situación. Se habla ahí de dos atletas, pero fueron muchos los que se marcharon ante la incertidumbre que reinaba en Coronado y que ahora compiten y ganan para otros comités, de otros cantones.
“Leí con atención su artículo publicado en El Coronadeño en diciembre, titulado ‘Juegos entre nublados’, y coincido plenamente con lo que usted expone. Lamentablemente, refleja una realidad que duele.
Le cuento que dos muchachos nacidos en el cantón de Coronado, por razones burocráticas y administrativas, debieron competir representando a otros cantones. Uno de ellos es mi hijo, Gabriel Paz, quien logró destacarse en la disciplina de atletismo, al igual que el otro joven coronadeño. En conjunto, ambos obtuvieron seis medallas.
Mi hijo le dio un oro (400 metros) y dos platas (200 y 800 metros) a San Pedro de Montes de Oca; otro chico que conozco ganó 2 oros (1.500 y 800) y un bronce (400) para el cantón de Siquirres. En total, 6 medallas en Juegos Nacionales.
Estos jóvenes encontraron apoyo en cantones que supieron reconocer su potencial, a pesar de no ser el lugar donde nacieron. Resulta triste que nuestro cantón no haya podido brindarles las condiciones mínimas para desarrollar su talento y que hoy sus logros deportivos no lleven el nombre de Coronado.
Ojalá que, pensando en las futuras generaciones, esta forma de actuar de algunos ‘dirigentes deportivos’ pueda cambiar, en beneficio de este bello cantón, del cual nos sentimos orgullosos de ser parte.
Quiero además reconocer el trabajo de los entrenadores que estuvieron en Coronado, quienes —tal como usted menciona— laboran sin recibir paga y, aun así, continúan brindando apoyo de manera desinteresada, por amor al deporte. Este compromiso merece un sincero reconocimiento.
Hoy, los cantones que representan a estos jóvenes les facilitan uniformes y espacios adecuados para entrenar, como una pista de tartán. No es mucho pedir; sin embargo, nuestro cantón no puede ofrecer ni siquiera lo mínimo: un lugar digno para entrenar.
Cordialmente, Alejandro Paz Pérez”.

Gabriel Paz Oviedo es uno de muchos coronadeños que tienen que competir con otros cantones, por los problemas administrativos y falta de condiciones que hay en el nuestro.























































































































































































































































