Una cancha en el olvido
Tras 50 años de existencia y una comunidad sin espacios para hacer deporte, esta cancha luce en total abandono.

Hoy en día, una gran mata crece a las puertas de los camerinos, que ahora solo sirven para guardar material.
El principio de que las canchas de fútbol deberían ser por y para la práctica deportiva en las comunidades, no se aplica en la de San Antonio, que tiene mucho tiempo cerrada y las posibilidades de que vuelva a abrirse y utilizarse parecen muy lejanas, además de que ese espacio hoy en día parece más un potrero que un campo deportivo.
Según se vio y comentó en sesión del Concejo Municipal, actualmente lo que se está buscando es el dinero para atender dos recursos de amparo que sendas vecinas de esta cancha ganaron porque no existe una tapia que separe a sus propiedades de esta plaza y sus casas son objeto de bolazos constantemente o eran, cuando la cancha estaba abierta. Además, se habla de un caño con malos olores y problemas sin atender por parte de la Municipalidad.
Si bien la alcaldesa, Yamileth Quesada, dijo, en sesión del concejo municipal, que se busca la manera de darle uso a esa cancha con un proyecto más grande para recuperarla, más allá de cumplir con los dos recursos de amparo, lo cierto es que este campo, por sus dimensiones, ya no volverá a ser la cancha de fútbol que durante muchos años fue. Ahora se habla de que se podrían hacer dos canchas de fútbol cinco, o también utilizarla para otros deportes como una cancha de baloncesto o de fútbol paralímpico, entre otros usos.
Lo cierto es que San Antonio (Patalillo) es uno de los distritos más densos de Costa Rica, y esa cancha era de los pocos lugares con los que contaba el distrito para practicar deporte. Si bien la cancha no posee las medidas necesarias para la práctica oficial de fútbol once, en ese campo se realizaron muchos partidos y campeonatos a nivel de equipos de canchas abiertas.
Historia
Esta cancha fue inaugurada en marzo de 1975, luego de ingentes esfuerzos realizados por el subcomité de deportes de aquella época, especialmente por Daniel Vargas Arias, a quien como agradecimiento le pusieron su nombre a este campo de deportes, lo que consta en una placa pegada en el área de camerinos.
“La gente quería una cancha, pero no había terreno ni plata”, dijo don Daniel. Entonces se formó un subcomité, que se convertiría en la trinchera desde donde él y unos pocos lucharon durante mucho tiempo, hasta ver hecho realidad ese sueño. Esto lo recordó don Daniel hace 10 años, en el 2015, cuando después de que este campo estuvo abandonado durante dos años y diez meses, se formó un subcomité encabezado por Abel Morales y otras personas para poderla abrir de nuevo. Por cierto, para esa ocasión se realizó una actividad deportiva en la que participaron los exmundialistas de Italia 90.
En ese entonces, Vargas aclaró con vehemencia que, pese a que la cancha fue puesta a nombre de la Municipalidad de Coronado, y esta la sacó a licitación, fue con el dinero de una partida y lo hecho con eventos propios por el subcomité de deportes de aquel entonces, que se logró juntar el dinero que hacía falta. “Ellos (la administración municipal de aquella época) hablaron de la construcción de esa cancha, como uno de sus logros, aclaro que no pusieron nada; ni con la mano de obra ayudaron”. Daniel afirmó que la escritura se hizo a nombre de la Municipalidad de Coronado, “no porque lo merezca, sino porque en ese entonces no estábamos de acuerdo con el Comité de Deportes que había y nosotros no teníamos cédula jurídica”. También dijo que la cancha fue primero, antes de que construyeran casas, cuyos dueños debieron tomar en cuenta que estaban a la par de una cancha de fútbol cuando las edificaron.
Solo resta esperar sobre lo que pueda hacer la actual administración municipal por este campo deportivo, lo cual en cierto modo dependerá mucho de lo que las fuerzas vivas de este distrito se manifiesten para recuperar este espacio para el deporte y la recreación.

En esta cancha, antaño se realizaban partidos y los aficionados podían ir a presenciarlos.

Hace 10 años, Daniel Vargas, uno de los principales gestores de que exista la cancha de San Antonio, vino a una reinauguración de esta y posó ante la placa que en 1975 le dedicaron a él y demás personas que lo acompañaron.

Los problemas de aguas alrededor de la cancha se mantienen.








































































































































































































































